¿Alguna vez has sentido que ves borroso al mirar de cerca o que tus ojos se cansan rápidamente? Es posible que tengas hipermetropía, un defecto refractivo bastante común que afecta a muchas personas en nuestro país. Pero, ¿qué es exactamente la hipermetropía y cómo puede afectar a la visión? Hoy te contamos todo lo que necesitas saber sobre la hipermetropía.

Todo lo que necesitas saber sobre la Hipermetropía

La hipermetropía es un problema visual que hace que el ojo no enfoque correctamente los objetos cercanos, provocando una visión borrosa o que sea necesario esforzar mucho la vista para leer o usar el móvil. En términos simples, se produce cuando el globo ocular es más corto de lo normal o la córnea no tiene suficiente curvatura, lo que hace que la luz que entra en el ojo se enfoque detrás de la retina en vez de sobre ella. Como resultado, las imágenes cercanas aparecen borrosas.

Según datos de la Sociedad Española de Oftalmología, se estima que aproximadamente un 20-25% de la población en España tiene algún grado de hipermetropía. Es una cifra importante, y aunque muchas personas no notan síntomas, la realidad es que es uno de los errores refractivos más comunes en adultos y niños.

Hasta los 6 u 8 años, todos los niños suelen tener hipermetropía, pero en la mayoría de los casos, esta condición desaparece a medida que sus ojos crecen y se desarrollan. Sin embargo, en algunos casos, la hipermetropía no desaparece y puede persistir en la edad adulta, afectando su visión y calidad de vida.
En los niños, si la hipermetropía no se corrige, puede causar problemas como visión doble, dificultad para aprender a leer, fatiga ocular, dolor de cabeza o incluso ambliopía, conocida como «ojo vago». En adultos, puede generar molestias como dolores de cabeza frecuentes, fatiga visual o dificultad para enfocar objetos cercanos, especialmente después de largas horas frente a pantallas.

Revisiones Visuales

La hipermetropía se puede detectar fácilmente mediante un examen visual. Es recomendable realizar revisiones periódicas, sobre todo si se sufre cansancio ocular, dolores de cabeza o visión borrosa. La detección temprana permite corregir el problema a tiempo y evitar complicaciones futuras.

La hipermetropía se corrige con gafas o lentes de contacto que ayudan a enfocar correctamente la luz en la retina. También existen opciones como la cirugía refractiva (láser), que en determinados casos puede eliminar o reducir la dependencia de gafas y lentes. La elección de la mejor solución dependerá de cada persona

La hipermetropía no presenta síntomas evidentes y solo se detecta en un examen visual. Los dolores de cabeza frecuentes o la fatiga visual pueden ser signos de que algo no va bien en la visión. Si es tu caso, acércate a cualquier centro Federópticos y solicita una revisión visual.

Cuanto antes detectes cualquier problema, mejores serán las soluciones y más sencilla será la corrección.