Terapia visual
A través de ejercicios personalizados guiados por optometristas expertos, reeducamos tu sistema visual para que trabaje con más eficacia. Empieza a mejorar tu visión hoy.
¿Qué es la terapia visual?
La Terapia Visual es un conjunto de ejercicios indicados para mejorar o eliminar algunas de las disfunciones visuales más comunes. Están basados en la neuroplasticidad, es decir, en la capacidad del cerebro para aprender y mejorar en cualquier edad. En Federópticos la utilizamos para ayudarte a reconectar con tu visión, a entrenarla y a sacarle el máximo partido. No importa tu punto de partida: siempre hay margen para ver mejor.
Beneficios
Entrena tu mirada, ve mejor
Nuestros ejercicios optométricos están diseñados para reeducar la forma en la que el cerebro y los ojos trabajan juntos. Se adaptan a cada paciente, combinando sesiones en la óptica con ejercicios en casa.
Aplicaciones clínicas
Te mostramos algunos casos en los que la terapia visual puede marcar la diferencia.
Preguntas Frecuentes
¿Cuánto tiempo dura un tratamiento de terapia visual?
Un tratamiento de terapia visual puede extenderse desde unas pocas semanas hasta varios meses, en función de las necesidades del paciente y de su disfunción visual (enfoque, coordinación binocular, estrabismo, etc.). Normalmente se combinan sesiones semanales en Federópticos con un programa de ejercicios de apoyo en casa. La constancia es clave: la repetición de tareas visuales permite que el cerebro consolide nuevas conexiones y patrones de respuesta, por lo que seguir los ejercicios en casa mejora notablemente los resultados.
¿La terapia visual es eficaz en casos de ojo vago o estrabismo?
Si, la terapia visual puede ser de ayuda en casos de ojo vago (ambliopía) y en ciertos tipos de estrabismo, siempre que se siga un plan personalizado y bajo supervisión profesional. En ambliopía, con la terapia activamos el ojo “vago” y se mejora la coordinación entre ambos ojos.
En estrabismos intermitentes o relacionados con problemas de convergencia y coordinación binocular, la terapia visual puede mejorar la alineación funcional y la visión en su conjunto. Tu optometrista de Federópticos realizará una valoración personalizada de tu caso para aplicar los ejercicios más adecuados.
¿La terapia visual puede ayudar con el bajo rendimiento escolar?
Sí. En muchos niños con dificultades de lectura, comprensión o concentración se detectan disfunciones visuales que no se corrigen solo con gafas, y pueden apoyarse en la terapia visual. Problemas como el mal seguimiento de líneas, los saltos de palabra o una pobre coordinación entre ambos ojos pueden dificultar la lectura. Al mejorar estas habilidades visuales, los niños podrán leer de forma fluida y mantener la atención durante más tiempo, lo que conlleva un mejor rendimiento escolar y mayor confianza.
Cabe señalar que la terapia visual no sustituye a un apoyo pedagógico o logopédico cuando son necesarios, sino que sirve de complemento y facilita que el sistema visual deje de ser un obstáculo para el aprendizaje. Tampoco sustituye a las gafas o lentes de contacto.
¿Qué tipo de ejercicios se realizan en terapia visual?
Los programas de terapia visual incluyen ejercicios personalizados, que trabajan el enfoque (acomodación), la coordinación entre ambos ojos, el seguimiento de objetos en movimiento y los movimientos rápidos de salto de una palabra a otra (sacádicos).
En terapia visual también se entrenan la visión periférica, la discriminación visual, la velocidad de procesamiento y otras habilidades implicadas en la lectura, el deporte o la vida diaria. Para ello se emplean materiales como lentes, prismas, filtros, cartas especiales, ordenadores, realidad virtual o juegos específicos.
¿Es la terapia visual adecuada para cualquier persona?
La terapia visual está indicada para personas que presenten ciertos problemas de visión, y se prescribe siempre tras una valoración profesional. Es recomendable en casos de ambliopía, estrabismo funcional, problemas de convergencia, dificultades de enfoque, fatiga visual en tareas de cerca o alteraciones de la coordinación ojo-mano, entre otros. También puede ser útil en pacientes que necesitan recuperar sus habilidades visuales tras sufrir un traumatismo craneale o conmoción.
