Son muchos los profesionales que deben pasar gran parte de su jornada laboral frente a una pantalla de ordenador. Este tipo de trabajo, aunque no plantea graves riesgos laborales, sí puede afectar a la salud de los ojos si no se toman las precauciones adecuadas. En este artículo, explicamos cuáles son los principales riesgos para la visión en la oficina y cómo podemos proteger los ojos de manera sencilla y efectiva.

Proteger la Salud Visual en la Oficina

Trabajar muchas horas frente a una pantalla puede parecer inofensivo, pero en realidad conlleva ciertos riesgos que, si no los prevenimos, pueden afectar nuestra salud visual a largo plazo.

Uno de los principales riesgos procede de la luz azul de las pantallas. Este tipo de luz, emitida por ordenadores, tablets y teléfonos móviles, puede provocar fatiga visual. A  mayor tiempo de exposición, más sensibles se vuelven los ojos. A la luz de las pantallas hay que sumar la exposición de los ojos a la luz artificial. Y es que la iluminación artificial en oficinas o espacios interiores, especialmente si es muy brillante,  puede provocar brillos sobre determinadas superficies (como la pantalla del ordenador) que suponen otra agresión sobre los ojos.

Por otra parte, concentrarse en la pantalla, hace que se reduzca, de manera inconsciente, el número de parpadeos, lo que favorece el desarrollo de molestias en los ojos. Y a todo ello hay que sumarle, en invierno, el aire de la calefacción. El aire caliente favorece que el ambiente se reseque lo que provoca que se evaporen las lágrimas y que la superficie de los ojos pierda lubricación y protección.

La suma de todos estos factores provoca que los ojos se resientan, se vuelvan sensibles y desarrollen dolor o incomodidad, afectando a la salud visual.  

Evitar la Fatiga Visual

La fatiga visual son molestias oculares que aparecen después de largas horas de trabajo frente a pantallas o en ambientes con poca iluminación. Entre sus síntomas se incluyen ojos cansados, sensación de ardor, picazón, visión borrosa, dolores de cabeza y dificultad para enfocar.

Para evitar desarrollar fatiga visual en la oficina, se pueden adoptar unas medidas sencillas. En primer lugar, mantener una distancia adecuada a la pantalla. La regla general es situar el monitor a unos 50-70 centímetros de los ojos y ajustar la altura para que la parte superior de la pantalla esté a la altura de los ojos. Esto, además, ayuda a reducir la tensión en el cuello.

Es conveniente realizar descansos periódicos para relajar los músculos oculares: cada 20 minutos, mirar algo que esté a unos 6 metros de distancia durante al menos 20 segundos.

También es recomendable parpadear con frecuencia. Algo tan sencillo ayuda a mantener los ojos lubricados y a prevenir la sequedad. Cuando estamos concentrados en la pantalla, tendemos a parpadear menos, así que es preciso forzar el parpadeo cada vez que nos acordemos.

Disponer de una buena iluminación es muy importante. Si es natural, mejor. Y si hay que utilizar luz artificial, evitar que sea demasiado brillante.

Si el aire de la oficina se reseca debido a la calefacción, usar un humidificador contribuye a mantener el ambiente más húmedo, evitando la evaporación de las lágrimas.

Además, el uso de gafas con filtro de luz azul contribuye a que los ojos estén más descansados mientras se trabaja frente a la pantalla del ordenador.

¡Sigue estos consejos para proteger tus ojos en la oficina y disfrutar de una buena salud visual!