¿Pueden unas gafas hacer que una persona daltónica vea los colores como los ve una persona que no tiene daltonismo? En los últimos años han aparecido en el mercado diferentes gafas con filtros especiales que prometen mejorar la percepción de los colores. Algunas incluso se presentan como una forma de “corregir” el daltonismo. En septiembre se celebra el Día de Concienciación sobre el Daltonismo. Con este motivo hoy queremos repasar qué es el daltonismo, cuáles son sus causas y consecuencias y, sobre todo, qué dice la evidencia científica sobre las conocidas gafas para daltónicos.
La Visión de los Colores en el Daltonismo
El daltonismo, también denominado deficiencia en la visión del color, es una alteración de la percepción cromática. Una persona daltónica no necesariamente ve el mundo en blanco y negro: lo más habitual es que tenga dificultades para diferenciar determinados colores o tonalidades.
La visión de los colores depende de unas células sensibles a la luz situadas en la retina, los conos. Existen tres tipos principales de conos, sensibles a diferentes zonas del espectro de luz. Cuando alguno de estos mecanismos funciona de forma diferente, determinadas tonalidades pueden resultar más difíciles de distinguir.
La forma más frecuente es la deficiencia de visión rojo-verde. Dentro de ella encontramos alteraciones como la protanomalía o la deuteranomalía, en las que existe una percepción diferente de determinados tonos rojos y verdes. También existen formas menos frecuentes que afectan a la discriminación entre azules y amarillos y, en casos excepcionales, alteraciones mucho más graves de la percepción cromática.
En definitiva, existen diferentes tipos y grados de alteración de la visión del color.
Más Hombres que Mujeres
El daltonismo congénito es mucho más frecuente en hombres que en mujeres. Las estimaciones más habituales sitúan la prevalencia en torno al 8 % de los hombres y el 0,5 % de las mujeres.
En la mayoría de los casos, el daltonismo es hereditario y está presente desde el nacimiento. Sin embargo, también existe el daltonismo adquirido. Determinadas enfermedades oculares (glaucoma, degeneración macular), alteraciones neurológicas, lesiones del ojo o del cerebro, algunos medicamentos y el envejecimiento pueden modificar la percepción de los colores.
Esta diferencia es importante. Si una persona empieza a notar cambios en la manera en que percibe los colores cuando antes no los tenía, es recomendable realizar una revisión visual y consultar con un profesional de la visión para determinar cuál puede ser la causa.
El diagnóstico puede realizarse mediante diferentes pruebas de visión del color.
Una de las más conocidas es el test de Ishihara, formado por láminas con puntos de diferentes colores en las que aparecen números o formas que algunas personas pueden identificar y otras no. Pero no todas las alteraciones cromáticas son iguales y el test de Ishihara no proporciona por sí solo toda la información posible. Dependiendo de las características de cada persona, el profesional puede recurrir a otras pruebas de discriminación y clasificación del color. Una revisión visual realizada por un profesional de la salud visual permite valorar la visión de una forma mucho más completa.
Gafas para Daltónicos
En los últimos años se han comercializado gafas específicamente diseñadas para personas con deficiencia de visión cromática.
Estas gafas pueden producir cambios en la percepción de determinados colores en algunas personas, pero no existe evidencia suficiente para afirmar que “corrigen” el daltonismo o que permiten recuperar una visión cromática normal. La investigación científica ha obtenido resultados diferentes dependiendo del producto, del tipo de daltonismo y de la prueba utilizada.
Las gafas con filtros cromáticos no deben considerarse una cura ni una corrección del daltonismo. En algunas personas pueden hacer que determinadas diferencias de color resulten más fáciles de apreciar, pero el efecto es variable y no está garantizado. Además, el resultado puede depender del tipo y grado de deficiencia cromática, de las condiciones de iluminación y del propio diseño del filtro.
Por eso, si una persona está pensando en utilizar este tipo de gafas, lo más recomendable es conocer primero qué tipo de alteración de la visión cromática presenta y probar el dispositivo antes de adquirirlo, siempre que sea posible y con el asesoramiento de un profesional.
Desde Federópticos destacamos la importancia de las revisiones visuales y de las pruebas específicas de percepción del color para detectar posibles alteraciones.