El Día de los Abuelos es una ocasión perfecta para recordar todo lo que nuestros mayores han hecho por nosotros. Pero también es un buen momento para reflexionar sobre cómo podemos ayudarles a mantener su bienestar durante más tiempo. Entre los aspectos que influyen en un envejecimiento saludable, la visión ocupa un lugar fundamental. Ver bien no solo permite leer, cocinar o disfrutar de un paseo. También reduce el riesgo de accidentes, mejora la autonomía y contribuye a mantener una vida activa. Hoy hablamos de la importancia de cuidar la visión para un envejecimiento saludable.
Cuidar la Visión para un Envejecimiento Saludable
Diversos estudios científicos han demostrado que existe una estrecha relación entre una visión deficiente y un mayor riesgo de sufrir caídas en las personas mayores. Una graduación desactualizada, unas gafas inadecuadas o la presencia de enfermedades oculares sin diagnosticar pueden dificultar el cálculo de las distancias, disminuir la percepción de escalones o desniveles y reducir la capacidad para reaccionar ante obstáculos inesperados.
Las caídas representan uno de los principales motivos de lesión e ingreso hospitalario en la población de edad avanzada. Una fractura de cadera, un traumatismo craneal o una lesión importante pueden desencadenar una pérdida de autonomía, largos periodos de hospitalización e incluso complicaciones que afecten al estado general de salud.
Por ello, mantener una visión correctamente compensada no solo mejora el confort visual, sino que constituye también una importante medida preventiva para preservar la seguridad y la independencia de las personas mayores.
Ver Bien es Vivir Mejor
Una buena corrección visual influye directamente en numerosos aspectos del día a día tan habituales como caminar con mayor seguridad, reducir el riesgo de tropiezos y caídas, mantener actividades de ocio como coser, hacer crucigramas o utilizar dispositivos electrónicos o conservar la confianza para salir de casa y relacionarse con otras personas.
En definitiva, ver bien favorece una mayor autonomía durante más tiempo.
Cuando una persona mayor deja de ver correctamente, muchas veces comienza a limitar sus actividades sin ser plenamente consciente de ello. Sale menos, evita conducir, lee menos, deja de practicar algunas aficiones o necesita ayuda para tareas que antes realizaba con total normalidad.
La Importancia de la Graduación Adecuada
La visión cambia con el paso del tiempo y unas gafas que antes eran adecuadas pueden dejar de serlo.
Algunas enfermedades pueden comprometer la visión si no se detectan y se tratan a tiempo. Hablamos de las cataratas, el glaucoma, la degeneración macular asociada a la edad o la retinopatía diabética. Los Colegios de Ópticos-Optometristas recuerdan que la detección precoz puede ayudar a preservar la visión y mantener una mejor calidad de vida.
Los ópticos-optometristas son los profesionales especializados en evaluar el estado funcional del sistema visual y comprobar si la corrección visual continúa siendo la más adecuada para las necesidades de cada persona. Una revisión periódica permite detectar cambios que, en ocasiones, el propio paciente apenas percibe porque se producen de forma progresiva.
En muchas ocasiones, las personas mayores asumen que «ver peor es cosa de la edad». Sin embargo, aunque el envejecimiento produce cambios naturales en la visión, no significa que haya que resignarse a perder calidad visual. Una revisión visual periódica y una corrección visual correctamente adaptada pueden marcar una enorme diferencia en su calidad de vida.