Con la llegada del verano cambian nuestras rutinas. Viajes, escapadas, playa, piscina, deporte al aire libre y jornadas más largas hacen que busquemos soluciones prácticas para el día a día. En este contexto, las lentes de contacto desechables, especialmente las diarias, se convierten en una de las opciones más cómodas y seguras para muchas personas. Aunque pueden utilizarse durante todo el año, los ópticos-optometristas recomiendan las lentes de contacto desechables en verano porque simplifican el cuidado de las lentes cuando estamos fuera de casa y ayudan a mantener una buena higiene, un aspecto fundamental para prevenir complicaciones oculares.
Comodidad, higiene y salud visual en Verano con las Lentes Desechables
Fabricantes y profesionales de la visión señalan que la demanda de lentes desechables, especialmente las diarias, aumenta durante la época estival debido a los viajes, las actividades deportivas y el deseo de evitar transportar líquidos de mantenimiento y estuches.
Además, el informe internacional Contact Lens Spectrum 2024 Report refleja que las lentes de reemplazo diario continúan ganando protagonismo en todo el mundo y ya representan la modalidad de adaptación más frecuente en numerosos países, una tendencia impulsada por sus ventajas en comodidad, higiene y seguridad.
Las lentes de contacto desechables se sustituyen periódicamente. Pueden ser lentes diarias (se estrenan cada día y se desechan al finalizar la jornada), quincenales (se reemplazan cada dos semanas) o mensuales, que se pueden utilizar durante un mes siguiendo las pautas de limpieza y desinfección correspondientes.
La mayoría de las lentes de contacto desechables actuales están elaboradas con materiales muy avanzados (hidrogeles) que proporcionan una gran comodidad y permiten una mayor transmisión de oxígeno hacia la córnea.
Un Aliado perfecto para las Vacaciones
Una de las grandes ventajas de las lentes desechables durante el verano es la comodidad.
Cuando viajamos solemos cambiar nuestros horarios y rutinas, dormimos en distintos alojamientos o realizamos excursiones durante todo el día. En estas circunstancias, las lentes diarias permiten olvidarse del estuche portalentes y de las soluciones de limpieza, reduciendo además el riesgo de contaminación asociado a un mantenimiento inadecuado.
Eso sí, esta comodidad no significa que deban relajarse las medidas de higiene. Antes de manipular las lentes siempre hay que lavarse y secarse bien las manos. Y es importante recordar que es muy peligroso dormir con las lentes puestas ya que aumenta el riesgo de queratitis e infecciones de la córnea.
Las lentes de contacto desechables pueden utilizarse de forma continuada durante todo el verano, siempre que se respeten estrictamente las pautas de reemplazo establecidas por el fabricante y las indicaciones del óptico-optometrista.
No todas las lentes de contacto son iguales ni todas las personas tienen las mismas necesidades visuales. El tipo de graduación, la cantidad de lágrima, el tiempo de uso diario, las actividades que se realizan durante el verano o la práctica de deportes acuáticos son factores que influyen en la elección de la lente más adecuada.
Por ello, antes de comenzar a utilizar lentes de contacto o de cambiar de modalidad, es fundamental acudir al óptico-optometrista.
Eliminar las Lentes Desechables
Aunque son muy pequeñas, las lentes de contacto están fabricadas con plásticos especiales y no deben tirarse por el lavabo ni por el inodoro, ya que pueden acabar formando parte de los microplásticos presentes en el medio ambiente.
Lo recomendable es depositarlas en el contenedor de restos o fracción resto, nunca por el desagüe. Los envases deberán reciclarse siguiendo las indicaciones de cada municipio, separando el plástico y el aluminio cuando sea posible.